Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta;
Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como su corazón, es profundo.

Salmo 64:6

La descripción del corazón oscuro

Si consultamos varias traducciones de este versículo, podemos darnos cuenta que el significado preciso no es sencillo. No obstante, el contexto nos está hablando de personas que, en su interior, tienen intención de ocultar reflexionando detalladamente sobre un plan.

Se nos presenta la descripción de alguien que maquina a escondidas, que vive en la oscuridad y que no le agrada la luz. disfraza sus motivaciones, porque entiende que le conviene no decir nada para lograr sus planes. Además, supone que a los demás no le agrada lo que piensa y que pueden estropear sus planes.

El llamado de Jesús

Por contraste, Jesús nos llamó a vivir una vida entre dos términos: transparentes, pero sin alardear. Él dijo que no teníamos que hacer bombo y platillo de nuestros “éxitos” o de nuestra “espiritualidad”, sino experimentarla con modestia (Mateo 6:1-4).Pero por otro lado, nos llamó a ser conscientes de que todo tiene que mostrarse a la luz (Lucas 8:16-17). Claro, que curiosamente, quienes alardean, en el fondo también ocultan su deseo más profundo. 

Quizá no nos consideramos a nosotros mismos como personas malas tal y como se habla de ellas en el salmo 64. No nos vemos como gente que vive con el propósito de hacer daño a otros. No obstante, creo que es una buena reflexión reconocer si nuestra tendencia es a vivir ocultando intenciones o dejando que nuestro corazón sea visible por los demás.

La vida de Jesús en sí misma fue revelación del padre y no ocultamiento. Desde el Génesis vemos como Dios quiere llevar luz a cada rincón y exponer todo a la verdad. De su palabra se dice que entra en nosotros y discierne todo nuestro interior (Hb 4:12).

Foto de Karina Karina en Unsplash